Rocío López Zarandieta. El trazo humano.

rociolopezzarandieta

Las palabras tienen vida propia, sí, pero son los actos los que dan sentido a las palabras. Entre el acto y la palabra, sin embargo, existe un territorio, un lugar de incertidumbre donde el artista transgresor habita. El lugar donde se desarrollan las cristalizaciones de sentido a través del conocimiento, la memoria y  el sentimiento.

Rocío López Zarandieta ha venido construyendo su trayectoria como testigo de una pulsión activa dentro de la insignificancia patente en el ser humano como eslabón perteneciente a una cadena colosal. Hace uso de registros simbólicos que sirven para bucear en una realidad con tendencia a escabullirse entre las distintas modalidades de representación, donde el poder estructura sus discursos de autoridad. Zarandieta vuelve al inicio, reinicia los sistemas comunicativos, restaurando valores con la simplicidad del principio de los tiempos, donde no había nombres, donde la palabra aún carecía de poder. Donde la acción primaba.

Zarandieta traza un camino de acceso a través de lo que podríamos llamar ironía poética a una metaestructura de significaciones dirigidas a señalar el carácter fugaz de nuestra existencia. Sus intervenciones en la orilla del mar donde toda huella es borrada, reseteada por las lenguas de agua atraídas por la luna, están dirigidos a hacer notar que detrás de nuestra calidad de ínfima molécula en el trazado planetario somos conciencia plena, punto de apoyo y sujeción última de todo credo o construcción de realidad. Los astros, el mar, la tierra toda pasan a formar parte de estos actos característicos por su fragilidad e ínfima capacidad de transformación del medio.

Actos como los que muestra en “vaciar el mar” 2013 donde la intención del imposible señala, en un ejercicio de contracarga, cómo lo fútil, exiguo, modesto y hasta ridículo de la función humana sobre la naturaleza puede desarrollar una enorme grandeza a la hora de mostrar su capacidad centrífuga en el plano espiritual.

Su obra pone en evidencia a la, para algunos, insoportable levedad de nuestro ser, de toda nuestra historia, nuestro modo de ver el universo a traves de  una homocentralización occidental, que no es otra cosa que la extensión del pensamiento colonizador a la masa estelar. La obra de Zarandieta es una reconciliación a través de un diálogo mudo, de consumados actos débiles, maleables, continuamente interpretables y por ello, universalmente inteligible.

 

PEPE ALVAREZ

Anuncios

2 thoughts on “Rocío López Zarandieta. El trazo humano.”

  1. Estoy muy de acuerdo con lo que dices, creo que la obra de Zarandieta es desde siempre redonda y espiral, como una caracola en la orilla, si en principio era bastante terrestre, con el tiempo se ha mojado y ahora rezuma agua y fluidez. Desde que volvimos a las costa sur de Europa, su obra se ha intensificado en el líquido e incluso ha adoptado un sutil sentido del humor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s