Cultor de Ruido. Beatriz Sánchez en la 21.

sala21beatrizsanchezBeatriz Sánchez. Bazar milagro
Sala Siglo 21. Museo. Sundheim 13, 21003 Huelva. Hasta el 27 de Setiembre

La sala siglo 21 sigue siendo uno de los principales expositores culturales de Huelva. Y esta exposición da fe de ello. Beatriz Sánchez, becada con la prestigiosa, dentro de su humildad, beca Daniel Vázquez Díaz, ofrece una visión general de su actual producción en esta individual. Al menos de todo lo que ofrece la posibilidad de ser expuesto en su obra. Es difícil admitirlo, pero incluso una sala que tanta capacidad de adecuación ha mostrado a lo largo de su dilatada trayectoria como expositor de propuestas contemporáneas de todo el mundo, parece haberse quedado pequeña para esta exposición. Y esto no se dice en referencia a la falta de espacio porque hasta una de las paredes ha quedado desnuda, sino más bien por la enorme carga de estímulos y significaciones que se descargan sobre la estancia expositiva.

La exposición ofrece una confrontación entre los objetos que la artista ha usado en sus intervenciones, vídeos y gifs, con la proyección de los mismos en distintos soportes audiovisuales. Los objetos, presentados como pastiches, son dispuestos de forma caótica, clavados en la pared,  desacralizados y manifestando la clara intención multirreferencial de los mismos, como no portadores de un sentido único y diferenciado. Objets trouves y ready mades se entremezclan con la obra gráfica—dibujo, diseño, fotografía intervenida—en una pared que parece estar continuamente cediendo ante la presión iconográfica.

La red de significaciones que se entrecruzan entre los objetos y los vídeos proyectados y la de estos con los espectadores es de una magnitud desconcertante.  La propuesta ontológica por la cual el artista es visto como un agente que derrama su vacío en un mundo repleto y saturado de objetos parece evidente en esta muestra. Las posibilidades se multiplican en las posibles reconfiguraciones del espacio. El enorme número de objetos y el sonido de las distintas proyecciones satura el ambiente con un “ruido”, una suciedad de estímulos por las que el espectador, deambulando por la sala, se sentirá como en una centrifugadora sensorial bajo la cual apreciará un sofisticado contexto artístico.

PEPE ALVAREZ

Anuncios

Beatriz Sánchez. La multidimensión expresiva.

beatriz sanchez

Nacida en Córdoba en 1977, Beatriz Sánchez, después de haber cursado estudios en Valencia, se desplaza a Granada, donde actualmente vive y trabaja. Aunque su principal medio creativo sea el dibujo, también desarrolla su prolífica obra a través del video arte, la instalación, el media art, el net art y la intervención. El aspecto central de su producción artística gira en torno a la construcción de un imaginario personal partiendo del uso paródico de los medios de percepción visual y las relaciones establecidas por estos medios ante un público ciertamente pasmado.

Trabaja alrededor de la idea de percepción entendida como proceso a partir del cual un individuo se hace consciente de lo que le rodea. Pero si bien ante esta percepción, ejecutada bajo las premisas correctas del marco convencional del símbolo, que somete a la realidad a una violenta descontextualización difícilmente reversible, solo cabe la opción de una especie de recontextualización representativa. En este marco la obra de Beatriz ejecuta una suerte de reinicio sistemático. Desde esta posición la asimilación representativa del mundo es trabajada como forma de acción sobre lo real. No ya como  vehículo simbólico.

A través de un mensaje directo y cargado de ironía diseña las condiciones de acceso a sus imágenes formulando una nueva recontextualización, pero desde un plano cuyos márgenes son tremendamente expansivos. Rechaza el tópico entendido como la selección de información pertinente que dota de falsa coherencia a una realidad potencialmente multisignificante. Dejando al espectador posible solo ante un contenedor de significados desbloqueados en nuevas narrativas de las que inexorablemente forma parte. Y desde aquí le increpa a enfrentarse al ingente número de fragmentaciones y discontinuidades sobre los que se edifican sus propias dotaciones de sentido.

Partiendo de una proposición simple y modificando algunos de los elementos de esta proposición por medio de un mecanismo de absorción y reflejo, Beatriz Sánchez muestra las fronteras violadas de los grupos discursivos, pone de manifiesto el enorme número de huecos vulnerables por los que nuestras narrativas, esas que sirven de sostén a los “significantes amos” que organizan nuestras identidades, se presentan en su desconcertante fragilidad.

Esta capacidad de ejecutar el juego de absorción y reflejo de significaciones se hace patente en proyectos como “Miss Nudies” donde en distintos videos parodia la escenografía propia de clips eróticos, stripteases realizados en distintas localizaciones, ofreciendo la posibilidad en las salas de exposición que las proyectan de ser compartidos a través de la tecnología móvil por los espectadores. Jugando con la idea de la interpasividad del acto de compartir y desmontando en un análisis irónico las pautas del marketing de la imagen heteroerótica en las nuevas tecnologías.

A partir de los múltiples medios que dominan los significantes, Beatriz reconoce y explota un campo de productividad abierta enfrentado al sentido clausurado del mensaje y las restricciones del código.  En “disolventes” desdibuja páginas de revistas cargadas de imágenes clásicas y contemporáneas. Imágenes propias de la publicidad y el reportaje de la prensa periódica de usar y tirar. Imponiéndole una especie de gesto pictórico a la imagen mecánica y mercantilizada. Añadiendo el gesto no persigue la aurificación ni la revalorización de la imagen de desecho, sino más bien plantea interrogantes que ponen de manifiesto, al margen de las posibles respuestas, la enorme movilidad y multidimensionalidad del lenguaje artístico.

PEPE ÁLVAREZ.

Más sobre esta artista aquí